domingo, 7 de febrero de 2016

Tú. (Sentimientos)

Apareciste cuando menos me lo esperaba, la primera vez que te vi no imaginé que fueras tú. Pero poco a poco, con tus sonrisas, con tus miradas, con tus palabras tú mismo te fuiste haciendo hueco en mi corazón, hasta cogerlo todo para ti y llevártelo sin ningún pudor. Me cambiaste al completo, empecé a sentir cosas que nunca las había sentido con otros.


Contigo me sentía relajada y nerviosa a la vez, me hacías sentir en casa y extraña, me hacías sentir feliz y triste, me hacías sentir esperanzada y abatida... Todo a la vez; un mar de contradiciones.


Me imaginaba mil cosas, me hacías sentir cosas que no soy capaz de explicar. Con solo una mirada, hasta con un silencio era capaz de sentir cosas inexplicables.


¿Te acuerdas de aquella vez en la que sonreíste y me quedé mirándote embobada? Sí, una de las mil veces en las que sonreías y me pillabas  embobada mirándote, pues la primera de todas sentí cómo todo cambiaba en mi interior, sentí que era una de las sonrisa más bonitas que he podido ver.


He tenido la oportunidad de verte en otro ámbito del que siempre te veo, ahí fuera, en pleno Madrid. Y ahí fue cuando me di cuenta de que no solo me resultabas mono, sino que había algo más.


Verte, hablarte, observarte, escucharte... fueron cosas que siempre hago pero,  que ahí fuera, es cuando vi la magia en todo eso. Me sentí especial al verte hablar, me sentí especial al verte curioso, me sentí especial al escucharte, me sentí especial al preguntarte cosas.


Es increíble lo que me has marcado con una simple sonrisa, una simple mirada e incluso un simple silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario